CNCA CONSEJO NACIONAL DE LA CULTURA Y LAS ARTES
Muestra Dramaturgia
Sobre la muestra XVI

Por Manuela Infante, Directora Artística de la XVI Muestra Nacional de Dramaturgia 2014.

Con 19 años de existencia, la Muestra Nacional de Dramaturgia es uno de los festivales teatrales más antiguos de nuestro país. Creada como un espacio para la visibilización de la dramaturgia nacional y para el intercambio entre los creadores, la muestra ha visto emerger a importantes artistas teatrales, pero por sobre todo, ha visto forjarse una escena local, ha visto trabajar en conjunto a creadores que nunca lo hubiesen hecho de otra forma, ha visto el nacimiento y la transformación de las poéticas y lenguajes específicos de cada tiempo.

Es mi profunda creencia que la muestra de dramaturgia nacional es un patrimonio fundamental del teatro chileno, en tanto festival estatal encargado de fomentar no solo la escritura local, sino también el surgimiento de estéticas locales, corrientes y contra-corrientes. No hay otro festival de estas características en Chile.

La Muestra es un baluarte del teatro chileno y pienso que es imperioso que recupere un lugar central en la agenda teatral nacional. La muestra fue, ha sido, y debe ser ahora mas que nunca un festival para la experimentación, la reflexión y el revoltijo.


Sobre esta edición

La edición XVI de la muestra de dramaturgia se presentará como una versión radicalmente experimental. Prestando oído a los profundos cambios que ha experimentado la escena teatral en los últimos 10 años, las metodologías de trabajo, el tipo de escritura y la relación del texto escrito y el escenario, esta edición busca agrupar a los artistas escénicos (dramaturg@s , director@s, actores, actrices, teóric@s, diseñador@s, músicos, coreógrafos, técnicos, estudiantes, etc.) en un espacio de colaboración rotunda, casi incómoda. La idea es intencionar el cruce de lenguajes, la confrontación de miradas y las metodologías, aprovechándose del tiempo de creación de la muestra para reestablecer y hacer visible una conversación artística que se ha visto quebrada a la luz del rápido crecimiento de la escena teatral chilena.

Somos, aunque lo olvidemos, una comunidad de artistas, y solo puede ser en el cruce de nuestras miradas que se fortalezca la escena que nos es transversal a todos. No podemos ser solo ojos que miran para afuera, para encontrar sus referentes o para sentirnos validados. La Muestra ha de ser la sala de ensayo que nos tomamos, juntos, una vez al año, para vernos, confrontar nuestros discursos, nuestros métodos, leer, torcer y buscar en el material que es nuestra dramaturgia, exigirnos entre todos trabajo y excelencia,  y en estos actos sentirnos validados, pero validados sobretodo como parte de algo.

En suma, me interesa hacer una edición experimental y profundamente autorreflexiva, donde nos reagrupemos para repensar la Muestra. Así mismo me interesa hacer del proceso de creación de la muestra un evento tan importante y tan visible como la muestra en sí.